La tristeza no se medica. La importancia de la resiliencia.

 Al final de la primera visita con un paciente y habiendo evaluado sus diferentes dimensiones, observo que se queda callado y pensativo.

Le pregunto: ¿Le preocupa alguna cosa?                                                               

Levanta la mirada y  antes de que pudiera decirme algo, su mujer me contesta: Está siempre así, no para de repetir que se va a morir, él médico de cabecera le ha dado pastillas para los ánimos (antidepresivos), pero no ha mejorado.

Pregunto: ¿Y qué  le comentamos cuando dice que se va a morir?

Me dice ella: ¡Que deje de hablar de esas cosas, que eso no va  a pasar, y que ya verá como se pone bien y salimos de esta!

Siempre he pensado que durante el proceso final de la vida, hay algunas patologías depresivas que deben ser tratadas con fármacos. Pero también hemos de ser conscientes, que existen manifestaciones afectivas, entre ellas la tristeza, que no cambiarán con los medicamentos administrados. “La tristeza no se medica”

La tristeza necesitará “herramientas” de acompañamiento y afrontamiento durante el proceso final de la vida, por lo que dependerá de la capacidad de afrontamiento de las personas (resiliencia) y del soporte de los profesionales el poder sobrellevar la adversidad.

Resiliencia es una palabra que viene de la física y nos habla de la cualidad que tienen diferentes materiales para volver a su estado original, es decir, es una mezcla de resistencia y flexibilidad. Esta capacidad extrapolada a la medicina paliativa es la que muchas veces ayuda al paciente y a la familia a sobrellevar la etapa y el proceso final de la vida.

Se ha escrito y se escribe mucho en la literatura acerca de este tema. Mi visión desde los cuidados paliativos es intentar potenciar esta capacidad para ayudar al paciente y la familia a sobrellevar la situación en esta etapa de la vida.

Para ello hemos de considerar algunos puntos importantes.

El primero, es poder ayudar a expresar las emociones. Está demostrado que las personas que pueden expresar sus emociones, son más  capaces de superar  los momentos adversos, respecto de las que no lo expresan. En estos casos es bueno tener un interlocutor formado que nos ayude y escuche. Muchas veces la persona más cercana, aunque tenga ()la mejor intención (), puede que no sea la más indicada, ya que está envuelta en el mismo sufrimiento y tiene () pocas herramientas para sacar adelante el proceso.

Otro punto importante según el Dr. Roja-Marcos, es que las  personas tengan conexiones afectivas con otras personas, es decir, que mantengan una buena red social. Las relaciones familiares e interpersonales son puntos clave en este proceso y pueden ayudar a sobrellevar la adversidad durante el proceso final de vida. Hemos de tener en cuenta que también debemos ir al “ritmo” del paciente,  buscar su bienestar emocional y adaptarnos a los momentos en  los que quiera expresar sus emociones.

No tener asuntos pendientes (financieros, de gestión, familiares,  etc.),  es otro punto relevante en esta situación.  Mostrar desde el equipo, la predisposición a ayudar en temas de gestión de recursos o proporcionar contactos para que el paciente y la familia puedan agilizar trámites, contactar con familiares, etc., puede ayudar a que una vez resueltos, ellos puedan vivir esta etapa con mayor tranquilidad.

Un último punto  fundamental, es ayudar a  encontrar un ¿por qué?. Pero no  el porqué de la situación, sino un porqué seguir luchando, es decir, intentar encontrar un sentido a la propia vida en ese momento concreto. El equipo tendrá una gran  responsabilidad para poder reconducir al paciente hacia “eso” o “aquello” que le ayude en ese momento de su vida. Por eso, una evaluación individualizada será indispensable en esta etapa.

En resumen, no debemos olvidar que frente a un paciente que nos plantea desesperanza en esos momentos de su vida, será crucial una correcta evaluación para:

  1. Ayudarle aexpresar sus emociones.
  2. Que pueda encontrar unadecuado interlocutor con quien hablar o derivarlo a un profesional (psicólogo) más adecuado dentro del equipo para una evaluación en profundidad.
  3. Orientarle en la resolución de  las cosas que pueden estar inconclusas (gestiones económicas, familiares, miedos, preocupaciones, etc.)
  4. Ayudarle entre todos los miembros del equipo areconducir el sentido de su vida, para así intentar que el proceso sea  óptimo

Los profesionales que nos dedicamos a los cuidamos paliativos, somos conscientes de que el final será inevitable y de que habrá un antes y un después en este proceso, pero dependerá del esfuerzo y la entrega de cada uno de los miembros del equipo el hecho de que todo el proceso sea  lo más adecuado posible.

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